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COMUNIDAD SAPIENTIA: Me siento indignado...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Me siento indignado...

Ante los hecho sucedidos en mi comunidad…

Con todo respeto al que se toma el tiempo de leer estas líneas, las cuales al momento de esbozarlas me hubiera gustado estar escribiendo sobre otro tema más productivo respecto a la actividad humana, pero en los hechos que observé en nuestros medios de información locales en el día de ayer acaecidos aquí en la localidad de Laguna Paiva. Respecto a ello, sentí indignación y vergüenza del hecho en sí, vergüenza ajena, es por ello, que remito a expresar lo que siento en pos de llevar a quien lea a una necesaria reflexión.

Podríamos comenzar hablando de ética política, la cual en los tiempos que corren necesita de un amplio debate, de los derechos de los ciudadanos y los deberes de una Nación sana y democrática, que debería ser nuestro orgullo, como una construcción de las estructuras culturales, lamentablemente la población de Laguna Paiva ha sufrido desaciertos de esa ética política en los últimos años y necesariamente debió ser subsidiaria del Estado Nacional, conciente de conocer y permanecer en la propia causa que la llevó a ser como es.

Un acto de legitimación de asistencia del Gobierno Nacional es asistir medianamente y en forma equilibrada a instituciones que hacen al quehacer de los pueblos. Este fue el caso; Atender desde lo Nacional, (políticas públicas), necesidades de instituciones que a su vez asisten a cada uno a los que no poseen, lo que tienen los otros.

Al propiciarse en un ámbito totalmente democrático, (al menos es lo que se ve), de estar en un clima de libertad, la ineptitud, incapacidad e inoperancia, en provocativas actitudes como las que se vieron en televisión en el día de los acontecimientos, cuando el Diputado Nacional, Sr. Agustín Rossi saliera de la Municipalidad de Laguna Paiva y que fuera atacado por un grupo de inadaptados sociales con el estandarte de “la bandera del campo”; la cual, para saber si la razón que se esgrime, es la razón todos y, para hablar de esa razón, tendríamos que tener solvencia moral y esgrimir “soy campesino” porque he tenido alguna vez, que ordeñar una vaca a mano o haber cortado un árbol con un hacha, o haberse sentado en un tractor veinte horas corridas al sol. Por lo expresado, y en la creencia que a cada uno de los que pretendían “su razón” las cosas le fueron llegadas desde afuera, dejando una pregunta para que otros la cotejen; ¿Cuánto le redituaba a un chacarero hace quince años, veinte hectáreas de soja, o doscientos litros de leche a valor dólar comparables a esta fecha al mismo valor?

Quiero que se entienda que un Estado, un Estado nacional, no gobierna para unos pocos, sino para el conjunto de un País, y quiérase o no, el voto fue popular y decisivo, hemos elegido a nuestros gobernantes y ganaron en la legitimidad de su mayoría. El Estado no gobierna solo para algunos sectores, sino para la totalidad de los habitantes del suelo Argentino. A estos sectores que se “creen” desprotegidos, su arma es el voto. En otros tiempos, el batirse a duelo, claro, que hoy esta práctica está obsoleta con las leyes contemporáneas, si cabría, decidir quien elegiría las armas a estos “forajidos”, habrá que ofrecerles un diccionario que defiende más que una agresión consumada con armas de señoritas, los “huevos de gallina”. Y más arriba hablé de inoperancia ya que por televisión solo observé tres efectivos del orden, habrá que replantear qué es lo que sucede en la provincia de Santa Fe que no se dispone de efectivos de resguardo del orden público, o me equivoco o el orden pasa por otro lado, o está para otra cosa. He observado la inacción y eso me duele al punto de explayarme.

Y parece seguir, en forma atónita, escucho que el representante de la federación Agraria justifica el hecho, ¿estaremos confundiendo conceptos y acciones? O queremos esconder la palabra agresión con escrache. Creo, a mi entender que la retórica de un nuevo discurso que legitima la violencia, nos quiere encuadrar.

Algunos grupos de cierto privilegio en lo temporal, se citan como discriminados, lo que para suerte de no poder ver, estos “ciegos”, cuando a nuestros oídos llegan los saldos de la franja de Gaza, choques étnicos, la discriminación racial, por decir algunos. Nosotros no tenemos esos problemas, aparentemente parecemos chicos mal aprendidos demostrando cuentas antes de enfrentarse en las bocas de las urnas, pero al parecer algunos prefieren, las bocas del fusil. Pues estoy diciendo que entre la comunicación y el litigio prefiero la primera.

Prof. Valentin Indurain
DNI 12871275

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Essselente! tu reflexión, el Doctor está totalmente de acuerdo con tus palabras, y además me permito agregar el siguiente punto al debate, ¿somos todos iguales ante la Ley? o como reza el refran algunos son mas iguales que otros, saludos desde mi exilio tu amigo Artemus